Cuando comenzamos Domingo a Domingo, no sabíamos exactamente hacia dónde nos llevaría el camino. Lo que sí sabíamos era que queríamos abrir las Escrituras, reflexionar con seriedad y ofrecer algo que pudiera ser útil para la vida, la fe y la predicación.
Hoy, después de siete meses, miramos atrás con gratitud. Han sido seis meses publicando consistentemente cada semana, cada miércoles, compartiendo episodios donde nos acercamos a la Palabra, pensamos juntos y procuramos ofrecer herramientas que acompañen el caminar de quienes predican, enseñan, sirven o simplemente desean profundizar en su fe.
Pero ahora Domingo a Domingo entra en una nueva