Segundo sermonete de Domingo a Domingo con la Niñez, para el domingo 8 de noviembre, con Mateo 25:1-13. Lo presenta la Rvda. María Torres.

María saca una linterna, le aprieta el botón y no prende. «Si se va la luz, voy a estar en problemas», dice, y les pregunta a los niños qué creen que pasa. No tenía baterías. Se las pone, la linterna prende, y de ahí entra a la parábola.

Diez jóvenes esperan al novio para alumbrarle el camino hasta las fiestas de boda. El novio se tarda, todas se quedan dormidas, y a medianoche alguien grita: «¡Ahí viene el novio!». Cinco tienen aceite suficiente. Las otras cinco tienen que salir corriendo a comprar, y cuando regresan, la puerta está cerrada. María lo cuenta sin asustar: las que llegaron tarde ya no pudieron participar de ese momento tan bonito.

En Puerto Rico esta parábola casi no hay que explicarla. Todos hemos visto las góndolas de baterías vacías la tarde antes de un huracán, y la fila en la gasolinera para la planta. María lo toca de pasada cuando habla de las plantas eléctricas en la casa.

Después pasa de las baterías a Jesús. Estar preparados es hablar con él un ratito cada día, al levantarnos, antes de dormir o en el carro; leer la Biblia, porque ahí aprendemos de él; y vivir amando y sirviendo en la casa, en la escuela y en el equipo. Entonces hace la mejor pregunta del sermonete. ¿Vamos a esperar a ser grandes para establecer esa relación? La respuesta la repite tres veces: todo el tiempo trabajamos en establecer esa relación. Es lo mismo que conversamos con ella y con Justin Colón en el episodio especial sobre el sermonete. La fe de un niño cuenta desde ahora.

Si lo vas a usar, ten lista una respuesta. Las baterías se prestan; el aceite de la parábola no. Cuando las que se quedaron sin aceite les piden a las otras, ellas contestan que no les va a alcanzar (v. 9). La semana pasada les dijimos a los niños que lo que saben hacer es para ayudar a otros, y alguno va a preguntar por qué estas no compartieron. A su medida: hay cosas que se prestan y cosas que no. Tu amiga te puede prestar un lápiz, pero no lo que practicó para el examen. Nadie puede conocer a Jesús por ti. Del aceite que no se presta hablamos más con el pastor Luis Santiago en el episodio 63 de Domingo a Domingo.

La fiesta ya estaba lista

Mateo usa la palabra griega para «preparado», hétoimos, solo cuatro veces. Las dos primeras son de la fiesta. En la parábola del banquete, el rey manda a decir «todo está dispuesto; venid a las bodas», y luego, «las bodas a la verdad están preparadas» (22:4, 8). Las otras dos son para nosotros: «estad preparados» (24:44) y «las que estaban preparadas entraron con él a las bodas» (25:10).

Si leemos el orden vemos lo siguiente; primero Dios prepara la fiesta, y después nos pide estar listos para llegar. Unos versículos más adelante, en el mismo capítulo, el Rey les dice a los suyos que el reino estaba preparado para ellos desde la fundación del mundo (25:34).

A un niño que se queda pensando en la puerta cerrada le hace falta añadirle que la fiesta ya está lista, y Jesús quiere que llegues.

Para hacerlo en tu iglesia este domingo

Necesitas una linterna, sus baterías aparte y unos cinco minutos.

  1. Antes de empezar, saca las baterías y guárdalas en el bolsillo. Enseña la linterna y pregunta para qué sirve.
  2. Trata de prenderla. Cuando no prenda, no la arregles todavía. Pregunta qué harían si se va la luz ahora mismo, a medianoche, y qué tienda estaría abierta a esa hora.
  3. Cuenta la parábola con palabras sencillas: diez jóvenes, el novio que tarda, todas se duermen, el grito a medianoche, cinco con aceite y cinco que salen corriendo a comprar.
  4. Ahora sí, pon las baterías y prende la linterna. Di dos o tres maneras de estar listos que tus niños puedan hacer: hablar con Jesús un ratito, leer una historia de la Biblia, ayudar a alguien en la casa o en la escuela.
  5. Si alguien pregunta por qué no compartieron el aceite, contesta con lo que no se presta: nadie puede practicar por ti para el examen.
  6. Lee el versículo 13 y pregunta: «¿Cuándo empezamos?». Que contesten contigo tres veces: «¡Todo el tiempo!».

Con el auspicio de Seeds of Faith · www.seedsoffaithpr.com

Que Jesús, que ya tiene la fiesta lista, nos mantenga con la luz encendida todo el tiempo: en la casa, en la escuela y dondequiera que estemos.

S. Febo - 4 de noviembre de 2026


Fuente de la nota sobre hétoimos: Bible Hub, Strong's 2092 (Mt 22:4, 8; 24:44; 25:10). Quita esta línea si no pusiste fuentes en el sermonete 1.