Cuando comenzamos Domingo a Domingo, no sabíamos exactamente hacia dónde nos llevaría el camino. Lo que sí sabíamos era que queríamos abrir las Escrituras, reflexionar con seriedad y ofrecer algo que pudiera ser útil para la vida, la fe y la predicación.

Hoy, después de siete meses, miramos atrás con gratitud. Han sido seis meses publicando consistentemente cada semana, cada miércoles, compartiendo episodios donde nos acercamos a la Palabra, pensamos juntos y procuramos ofrecer herramientas que acompañen el caminar de quienes predican, enseñan, sirven o simplemente desean profundizar en su fe.

Pero ahora Domingo a Domingo entra en una nueva etapa.

Hemos recibido su apoyo, sus comentarios y su retroalimentación. Hemos escuchado sus necesidades y sus esperanzas. Y por eso queremos seguir evolucionando. Esta nueva faceta es solo un paso más dentro de muchos caminos que Domingo a Domingo irá tomando.

Nuestro deseo es ampliar el alcance de este proyecto: brindar recursos que ayuden a profundizar en la fe, acompañar los procesos de predicación y enseñanza, fortalecer nuestras iglesias y seguir construyendo comunidad desde lo que sabemos, lo que creemos y lo que vamos aprendiendo juntos.

Creemos que la fe también forma personas. Creemos que la reflexión bíblica puede transformar comunidades. Creemos que nuestras iglesias pueden desarrollarse, servir mejor y aportar al país que soñamos.

Por eso te damos la bienvenida a esta nueva etapa, a este nuevo proyecto, a esta nueva faceta de Domingo a Domingo.

Estamos profundamente agradecidos y contentos de que puedas seguir caminando con nosotros. Gracias por ser parte de esta comunidad. Gracias por escucharnos, apoyarnos y crecer junto a nosotros.

Seguimos, domingo a domingo, abriendo la Palabra, pensando la fe y caminando hacia la comunidad que podemos llegar a ser.